¿Cómo puedo gestionar la tristeza?

La tristeza es una emoción negativa que resulta desagradable sentir. Es la emoción que nos impulsa a percibir que algo no está bien. Cuando sentimos tristeza, necesitamos sanar de algo que es muy doloroso para nosotros. La tristeza suele estar asociada a vivencias personales como el duelo, la perdida de los vínculos afectivos, la ruptura de pareja, la falta de autoestima, los desengaños, una mala situación económica, etc. (Lazarus y Lazarus 2000). La tristeza, como el resto de las emociones, es subjetiva y no podemos medir igual en todo el mundo el impacto que nos causan ciertas circunstancias. La tristeza no es considerada como algo malo de por sí. En cambio, el significado que se le atribuye a sentirse de esa manera, tanto por la propia emoción o por los hechos que preceden a esto, es los que hace que se le dé un significado tan adverso. Por ejemplo, la pérdida del trabajo no implica la  misma cantidad de tristeza y sufrimiento en Para uno es un ligero traspié que puede significar conseguir otro mejor, para otro puede ser un acontecimiento que mueve los cimientos de su vida. Todo deprende de la propia vivencia y del contexto en el que se pone el mismo hecho. Cuando mostramos tristeza, se busca la soledad o la empatía de los demás para poder recuperarse de aquello que está causando dolor. A su vez, la agresividad o la evitación puede ser otra manera de mostrar esta emoción. Esto último tiene sentido ya que cuando alguien admite estar triste, está admitiendo una debilidad, que algo no está bien y algunas personas rechazan mostrarse débil...

Los conflictos interpersonales: factores implicados, estilos de afrontamiento y claves para una adecuada resolución

El conflicto puede definirse como la existencia de un desacuerdo entre dos o más personas (o grupos), las cuales tienen (o perciben que tienen) posiciones, valores, intereses o necesidades contrapuestos. Además, los conflictos son un componente inherente de las relaciones humanas, independientemente del contexto en el que éstas tengan lugar (familiar, laboral, académico, de pareja, amistades, etc.). Por tanto, la aparición de conflictos con otras personas a lo largo de nuestra vida es algo absolutamente inevitable. Si bien es evidente que la aparición de conflictos entre dos personas puede llegar a dañar la relación existente entre ambas, lo cierto es que también puede llegar a favorecerla. Esto implica, al contrario de lo que estamos acostumbrados a creer, que los conflictos no constituyen una situación negativa en sí misma. Todo conflicto puede desglosarse en tres factores principales, siendo éstos los siguientes: Las personas: este factor incluiría aspectos como quiénes están involucrados en el conflicto, el tipo de relación existente entre las partes implicadas [simétrica (entre amigos o en la pareja) o asimétrica (padre-hijo o jefe-empleado)] y de qué manera afecta el problema en cuestión a cada una de ellas. El problema: este segundo factor estaría determinado por los valores, intereses y necesidades que sostienen la posición mantenida por cada una de las personas implicadas en el conflicto, así como por aquellos recursos que puedan favorecer una resolución favorable del mismo (como, por ejemplo, que las personas implicadas tiendan a utilizar un estilo de afrontamiento constructivo del conflicto, la existencia de necesidades comunes o de necesidades no excluyentes entre sí, etc.).El proceso: este último factor se caracterizaría por el hecho que...

EL DUELO INFANTIL (segunda parte)

Hace unas semanas abordamos el tema del duelo infantil y planteamos cuestiones sobre las particularidades en cuanto a la vivencia emocional de los niños, como comunicárselo, como participar de la despedida del ser querido… Algunas cuestiones importantes quedaron sin comentar, por lo que en este blog trataremos de dar respuesta a algunas de ellas. Es importante destacar que el duelo es un proceso dinámico, por lo que perdura a la lo largo del tiempo y a la vez ira cambiando según distintas cuestiones. Es un proceso normal, no es ninguna enfermedad, lo habitual es que la muerte de un ser querido duela y deje una huella emocional. Además de esto, es un proceso único, de la misma manera que no hay dos personas iguales tampoco existen dos duelos iguales. Teniendo esto en cuenta describiremos ciertas reacciones emocionales y particularidades dependiendo de la edad del niño: Primera infancia de los 0 a los 2 años: los bebes pueden reaccionar a la muerte (especialmente si es de su figura de referencia) mostrándose inquietos, irritados, durmiendo y comiendo peor. Si la muerte afecta a uno de los cuidadores de referencia del niño y si esta se puede prever, es recomendable que de manera progresiva se haga cargo de los cuidados del bebe la persona que le cuidará cuando la otra fallezca.  Es importante para el bebe que su mundo sea predecible, seguro, tranquilo y para ello es importante mantener las rutinas. Además, es importante contar con un figura estable y significativa que pueda cumplir estas funciones de maternaje. Hacia los dos años podemos ir explicándole al niño de una manera simple, porqué...

Parálisis del sueño

El sueño es un proceso activo y con función universal que principalmente se relaciona con la codificación y consolidación de la memoria, plasticidad cerebral y aprendizaje motor. Esta formado por varios ciclos repetidos de forma secuencial y se organiza en etapas dependiendo de su profundidad, estas son el sueño MOR (movimientos oculares rápidos ) que corresponde al 20-25% del sueño y sueño NoMOR. Este trabajo se centrara en el sueño MOR. Las características de este son: Movimientos oculares rápidos.Actividad cerebral parecida a la vigilia.Atonía muscular (perdida del tono muscular) excepto en el diafragma y músculos oculares externos.La parálisis del sueño estaría dentro de los desordenes del sueño, ya que se trata de una intrusión al sueño MOR, mas concretamente dentro de la categoría de parasomnias. La parálisis del sueño se define como la aparición de parálisis con incapacidad para moverse voluntariamente en el que la conciencia, el recuerdo y la respiración se mantienen. Durante la parálisis del sueño también pueden presentarse alucinaciones relacionadas con la presencia de sueños en el momento de la irrupción del sueño MOR. Se da en las fases predormiciales o postdormiciales, tiene una duración de uno a varios minutos y acaba espontáneamente, moviendo los ojos o con estimulación externa. Se trata de un fenómeno que puede aparecer aislado o repetido sin ser patológico o puede estar ligado a la genética familiar o a la narcolepsia.Es un fenómeno frecuente ya que aparece con un porcentaje del 40-50% en sujetos normales y puede ser una experiencia que se vive con ansiedad y puede llevar a tener sensación de vulnerabilidad y terror. Los factores internos de esta parasomnia...

Angustia ante la amenaza del plan vital

El ser humano, está en una constante búsqueda de objetivos vitales, configurando la vida con fases concretas sin opción a modificarlos o dar opciones alternativas. En general, las personas están atadas a sus esquemas vitales por el “debo” o “debería” y pocas veces por el “me gusta” o “me gustaría”. Esta búsqueda obedece a la evitación de la angustia de sentirse “vacío”.  La angustia surge cuando hay miedo de lo que está por venir en el futuro  y esa inseguridad representa una amenaza para el bienestar emocional de uno en el presente, es decir, se viven en el ahora las posibles “desgracias” que uno percibe que llegarán en el futuro (Frankl, 1982). Las personas  construyen su realidad en función de unos pilares aparentemente estables y aceptados socialmente, culturalmente o dentro de la familia (pareja, hijos, independencia económica, éxito profesional, casa propia, salud, matrimonio, trabajo estable, etc.). Cada uno establece las prioridades a su manera, pero generalmente, son constructos comunes entre la gente.  La angustia surge cuando alguna de éstas falla y lo que hasta un momento era una base firme, deja de serlo (Längle, 2005). Con esto debemos de hablar del plan pre-establecido, donde el cumplimiento de cada fase del plan está especificado de antemano, incluso antes de entender lo que significa realmente cada uno. Por ejemplo, uno puede planificar que siendo muy joven encontrará esa persona con la que va a pasar el resto de su vida, con la que se comprará la casa y después de casarse vendrán los hijos. ¿Qué pasa cuando se rompe con la pareja con la que se suponía que se iba a...

El amor en las relaciones de pareja

Empecemos tratando de responder a la pregunta “¿qué es el amor en el contexto de la pareja?”. Para ello, te voy a pedir que dediques unos instantes a pensar cuál sería tu propia definición de este concepto. Probablemente habrás podido ver que tratar de definir o describir con palabras el concepto abstracto del amor resulta algo complicado. Según la RAE se trata de un “sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear”. A esta definición podríamos añadir que el amor es un sentimiento universal, dado que todas las personas tienen la capacidad de sentirlo, y que su vivencia no solamente implica los sentimientos hacia la persona objeto de ese amor, sino también los pensamientos sobre ésta y las conductas que tienen lugar entre las personas implicadas. Una de las teorías más populares sobre el amor es la Teoría Triangular del Amor, planteada por Robert Sternberg. Esta teoría propone que el amor se fundamenta en tres componentes principales, siendo éstos la intimidad, la pasión y el compromiso. A continuación, describimos en qué consiste cada uno de estos componentes: La intimidad constituye un componente que se adquiere de forma lenta y progresiva y en ocasiones puede resultar complicado de alcanzar. Esto es debido a que, para que pueda llegar a desarrollarse, la pareja tiene que involucrarse emocionalmente en la relación, debiendo compartir cada persona implicada en la misma sus experiencias pasadas, expectativas de futuro, motivaciones, emociones, etc, con el otro. Como resultado de este proceso de autorrevelación se genera un agradable...

EL DUELO INFANTIL

La situación de emergencia sanitaria que estamos viviendo está poniendo de manifiesto la necesidad de hablar y escuchar mucho a los niños. Se están dando situaciones difíciles de explicar para el adulto y también difíciles de entender para los niños. En esta ocasión me gustaría dar unas claves para las familias que puedan estar en proceso de duelo debido a la perdida de algún familiar y en concreto de como: enfocarlo, gestionarlo y vivirlo con los niños. Además, partimos de que la muerte es un tema tabú, difícil y que tendemos a negar, es algo que de manera generalizada se da en la sociedad occidental. Esto suele derivar en la práctica, en muchas dificultades para poder hablar de ello y más aún si se trata de comunicárselo a los niños. Estas premisas de las que partimos hace que en ocasiones los adultos ante situaciones de enfermedad o perdida de algún familiar tendamos a ocultar y callar para evitar el sufrimiento de los niños, pero al contrario los niños necesitas ser informados y escuchados. Los niños como los adultos sienten y se cuestionan muchas cosas ante la pérdida, por lo que… vamos a atrevernos a compartir y sentir este proceso junto a ellos.  El duelo es un proceso de adaptación en el que debemos aprender a vivir sin la persona que hemos perdido y este proceso concierne también a los niños. Es importante que los adultos entendamos mejor la experiencia de duelo en los niños, ya que tiene ciertas particularidades con respecto a la del adulto y se experimenta de manera diferente según la edad del niño. La comprensión y...

Supervivencia humana y egoísmo en tiempos de pandemia

La compra masiva de papel higiénico no deja de ser un mecanismo natural de acopio ante una situación de amenaza Hace algunas semanas, Ana G. Zaratiegui, alumna del Máster de Periodismo de El Correo, contactó con nuestro director, Iban Onandia, para hacer un artículo en torno a la pandemia que estamos viviendo y cómo la sociedad lo está viviendo, reacciones, etc. Hemos querido hacernos eco de su trabajo, donde también hace referencia a las necesidades de ciertos niños, debate tan vigente y necesario estos días. Esperamos que, cuanto menos, os haga reflexionar. “El hombre es un lobo para el hombre”. Esta expresión, popularizada por el filósofo Thomas Hobbes para referirse al egoísmo humano, podría resumir la situación actual. La incertidumbre y la histeria colectiva que hemos vivido estos días se sintetiza en cuatro palabras: miedo a nosotros mismos. Así lo explica Iban Onandia, neuropsicólogo clínico y doctor en Psicología clínica y de la salud: “Influye mucho que seamos nosotros mismos el peligro, los que contagiamos. Como seres sociales necesitamos el vínculo con los demás y vernos como amenaza supone un miedo mayor,”. Además, las personas empiezan a entender que son incapaces de modificar la situación mediante sus conductas. Es la llamada indefensión aprendida: “Independientemente de lo que vayas a hacer no sabes cuándo va a tocar un castigo o un refuerzo y esto genera incertidumbre”. El Covid- 19 ha desatado todo tipo de comportamientos irracionales. Los supermercados han recibido cantidades ingentes de clientes e incluso ha habido desabastecimiento de algunos productos. El papel higiénico, un bien que a priori no es de primera necesidad, ha sido el protagonista de...

Los amigos imaginarios

“Ama, te he buscado una novia” o “Lola (su muñeca de trapo de toda la vida) coge los libros en silencio mientras yo duermo la siesta”, son frases que se le han escuchado estos días a Laia. Además, son muchos los momentos donde aprovecha a hablar con sus muñecos y muñecas, especialmente haciendo de profe de ellos. Como padres, es normal que a veces nos preocupen este tipo de frases o situaciones, por creer que van más allá de la realidad y que el niño puede estar percibiendo cosas que en realidad no existen. Si bien es raro ver un trastorno psicótico en un niño, a veces parece tan vívido lo que está viviendo o imaginando el niño que nos hace dudar si está verdaderamente sólo dentro de su imaginación, o si por el contrario ha venido para instalarse en su vida… Pero la fantasía constituye una de las herramientas más potentes para la evolución de nuestros peques, y la edad ideal para tener amigos imaginarios (AI) es desde los 3 a los 11 años. Así, a los 7 años, el 65 % de éstos tienen o habrán tenido alguno, y en las películas de niños así lo han recogido, con naturalidad (p.e., Bing Bong, el amigo imaginario de Riley que sale en la película infantil “Del Revés”). Esto no es indicador de una mayor inteligencia ni ninguno de muchos mitos que circulan boca a boca desde tiempos inmemoriales; no tenerlos, tampoco es indicador de que nada vaya mal. Sin embargo, sí confiere algunas diferencias: cuando a los niños que tienen AI se les pide que finjan interactuar y...

Consecuencias en los hijos ante la separación conflictiva de los padres

La familia para los hijos es el núcleo donde se establecen los vínculos afectivos desde etapas más tempranas. Habituarme, los vínculos que se establecen con la familia de origen, tiene una repercusión que se reflejan a lo largo de toda la vida. La familia es un lugar donde los hijos establecen un vínculo afectivo dependiente que busca la supervivencia y un desarrollo adecuado. Además, la familia ofrece una fuente de apoyo emocional que necesitas para un crecimiento psicológicamente sano. El modelo que ofrece la familia es vital para proporcionarles la confianza y seguridad en si mismos que se va a reflejas durante el resto de su vida adulta. (Palacios y Rodrigo, 1998). Los hijos de padres separados, es muy probable que sientan emociones negativas cuando ocurren cambios en su hogar. Hay que entender que para el niño, la relación de pareja entre sus padres es lo que forma el mundo que conocen, a pesar de no ser una situación de pareja ideal y aceptar que alguno de ellos dejará el hogar familiar puede conllevar en la sensación de abandono y tristeza profunda (Muñoz, Gómez y Santamaría, 2018). Los elementos que pueden aparecen en estos niños son la culpa, la inseguridad, la depresión, la ansiedad por separación, la baja autoestima o inadaptación escolar, familia y social.  Las consecuencias de esto pueden arrastrar hasta la edad adulta (Seijo, Souto y Arce, 2009). Esto no significa que la separación parental esta  irremediablemente ligada a estos factores o tiene consecuencias irreparables, pero es necesario trabajar con los menores para que la transición al nuevo modelo familiar sea lo más fácil posible para evitar...