¿Cómo aprende un niño con epilepsia?

Con razón del día internacional de la epilepsia, hablamos en torno a cómo aprende un niño con epilepsia. Dado que la variedad de tipologías de patologías epilépticas, así como la localización neural subyacente de las mismas, puede genera un patrón de disfuncionalidad altamente variable, y dado que uno de los procesos cognitivos más importantes en la infancia, así como complejo en cuanto al número de estructuras cerebrales implicadas en ella, en el aprendizaje, es conveniente que se conozca el proceso de esta función con el fin de poder detectar en qué función específica se produce el problema y poder generar soluciones y adaptaciones consecuentemente. Se debe tener en cuenta que la localización de la descarga eléctrica determinará qué área no puede realizar de manera normalizada sus funciones, incluso aunque la crisis no sea visible exteriormente (pueden darse sin que sean perceptibles). Además, la propia medicación anticonvulsionante también afecta a estos procesos. Primeramente, debemos tener en cuenta que la epilepsia en sí puede generar indiferencia ante el mismo, unos resultados inferiores a los iguales y problemas de comportamiento y atención en diversas formas. Por tanto, debe analizarse si previamente al aprendizaje a desarrollar existen problemas. Después, debemos tener en cuenta que pueden darse algunos problemas perceptivos que afectan al resultado del aprendizaje, pero no se evidencien de manera clara como problemas perceptivos. Llegados a este punto, si el sistema neuropsicológico tiene un funcionamiento normal, llega el momento de almacenar la información (la memoria), crítico en el caso de la epilepsia por su alta sensibilidad a crisis y evolución de la epilepsia. Por ello, habrá niños que en una repetición del...

Se han acabado las navidades para los niños, ¿y ahora qué?

#Navidad #rutinas #propósitos #niños #vueltaAlCole La navidad supone un periodo de cambios en nuestras rutinas, y como somos seres de costumbres, volver otra vez a ellas a veces se hace difícil. Más difícil es aún si tenemos en cuenta lo poco que nos cuesta «desatarnos» de las mismas rutinas ya instauradas y entrar en la espiral de comer en exceso (y mal, nutricionalmente hablando, claro…), trastocar todos los horarios de sueño y generalmente estar «poco productivos» sin excesivos remordimientos porque estamos en periodo de asueto. Sin embargo, tan típico de la navidad como desajustar toda nuestra habitual vida más o menos saludable es el hecho de hacernos propósitos de año nuevo (siempre, claro está, a partir del día 7…), a menudo en forma y cantidad que ni con la mayor de la fuerza de voluntad posible podrían cumplirse eficientemente. Cuando hablamos de niños, aún se torna más complicado, máxime teniendo en cuenta que el día anterior de volver a la normalidad, los Reyes han dejado un reguero de juguetes (de los que a menudo no se quieren despegar, como es lógico) y han disfrutado mucho al lado de los suyos (a los que posiblemente no vuelvan a ver otra vez reunidos hasta dentro de un año). Por eso, a continuación te vamos a dar algunas pautas (y, de paso, vamos a llevar a cabo un ejercicio de realidad) de cómo llevar mejor la vuelta al cole (y, de paso, a tu trabajo). Readaptarnos antes de la vuelta al cole Siempre se suele recomendar rehabituar las rutinas con al menos unos días de antelación a la llegada de la vuelta...