La importancia de aceptar las emociones de los niñ@s

Existe una relación entre lo que los niños siente y la forma en la que se comportan. La labor de los padres o cuidadores no debe ser argumentar para que los niños cambien de emoción sino acercarnos a ellos, conectar, sintonizar con el sentimiento que pueden estar experimentando. En ocasiones sin darnos cuenta y en otras con el objetivo de que nuestros hijos salgan de las denominadas emociones “negativas” (tristeza, culpa, enfado…) tendemos a negar este tipo de emociones, aumentando sin darnos cuenta en ellos el nivel de tensión que están experimentando. Además, en este juego de las relaciones no solo entran en cuestión las emociones experimentadas por los niños sino las propias de los padres y las que se dan en el momento de la interacción. Os presento un ejemplo para poder entender esto de una manera cotidiana: Hoy se ha celebrado la fiesta de cumpleaños de tu hija. Esa fiesta que tanto tiempo llevas organizando. Has visto que durante la fiesta ella ha disfrutado y tú has tenido que estar un tanto tenso pendiente de todos los detalles y acontecimientos que allí se daban. Al finalizar la fiesta y llegar a casa tu hija comienza a quejarse por ponerse el pijama, tener que irse a la cama… y finalmente te dice que no le ha gustado nada su fiesta de cumpleaños y que no lo ha pasado nada bien. En ese momento la respuesta instintiva de los padres puede ser: Pero si te he visto que lo estabas pasando genial, con el esfuerzo y dinero que hemos invertido para tu fiesta… última vez que celebramos tu fiesta...